Pasión y vos.

Estas desnudo sobre la cama, dormís....te miro y beso tu boca como implorando que nunca te vayas. Al instante me arrepiento, porque sé que con las pasiones efímeras no cabe confundir el amor...

Pasión que nació desde la primera vez que nos vimos: me sedaste con un beso improvisado. Estábamos ahí entre tanta gente, entre las luces, la oscuridad.
Me besaste como nunca nadie...y me arrastraste al desenfreno. Tenía mil cosas para decirte pero cada beso sellaba mi silencio.
Me tocabas, nos palpábamos. No existían centímetros entre mis pechos y tus pectorales. Jugabas con mi cuello mientras tu mano se deslizaba por mi glúteo. Nos rozábamos al vaivén del deseo entre mi falda y tus jeans. Tomaste mi mano y la bajaste a tu entrepierna que se contactaba turgente con mi palma acalorada. Me mordías los labios y tus manos no preguntaban. De un momento otro nos acordamos que estábamos entre la gente y nos escapamos a tu auto...
Llegamos y una ebullición de deseos nos rindió en el asiento trasero. Me besabas desaforadamente mientras tus dedos intrépidos invadían mi ropa interior, vibraban, se movían, presionaban.
Mis gemidos comenzaban a escucharse mientras mis dedos se metían en tu boca. Me sacaste la remera y tu lengua invadió cada parte de mi cuerpo llegando al punto culmine de placer.
Nos besábamos de nuevo hasta que al fin te adentraste en mi, y fuimos esclavos de pasión y lujuria. La velocidad crecía con cada gemido, te incentivaba.
Mi mano sobre el vidrio, tus ojos en mis ojos y nuestros cuerpos unidos....era una locura el pensar como terminamos allí.

Sabíamos que repetiríamos la escena (la próxima con menos improvisación), pero no sabíamos que además de pasión nuestros futuros encuentros nos invitarían a sentir… y vos no se, pero yo caí… y acá estoy en tu cama viéndote dormir.

2 comentarios:

Leandro dijo...

:O

Romina Garshabene dijo...

Me imaginé todo.... casi igual y con algo más...