Que lejos se esta de la gloria,cuando se tiene tan cerca la boca tuya.Que lejos escucho la brisa cuando detallo tus labios con mis dedos.Que inútil se vuelven las palabras,otra vez en mis oídos .Que lejos estoy de la gloria.Que lejos estoy.Que lejos...

Perfecto extraño.

Somos perfectos extraños, esta vez estamos acostados en el suelo, tocándonos las plantas de los pies, mirando el cielo a escondidas cada uno por su lado.




Somos perfectos extraños, esta vez estamos en un bar sentados y riendo, al igual que otras escenas pasadas.



Se tu nombre, he ido algunas veces a tus cumpleaños. Sabes que música me gusta, que lugares frecuento y con qué gente me veo.



Tenemos alrededor de cincuenta mil horas compartidas y unas ciento veinte fotos de momentos que nos encuentran juntos.



Me has visto llorar, pero te desconozco.



Te he visto reír, pero no sé quien sos.



Un pizco de ternura es lo que me hace reconocer que hoy los recuerdos nos ven pasar. El tiempo despeina y transforma: esta metamorfosis que mostras…



Escucharte hablar me hace percatar, que los años no aseguran nada.



Somos perfectos extraños que fingen para agradar , pero que saben que a partir de ahora ya no son mas; y que esperan esta vez ,ver quién se atreve al fin a asumir una derrota con culpa.



Somos perfectos extraños pero compartimos la misma mesa.



Te desconozco, pero igual…te doy un abrazo cuando te vas.

Entre muchos iguales.

Otra vez desesperó al encontrarse una nueva mañana en el mismo lugar.




Se repitió tres veces que no debía, no debía, no debía opacarse con el pasado.



No tenia que arrepentirse eso le enseñaron, y sabía muy bien que ya él no significaba nada, ni para ella, ni para nadie.



Otra vez se encontraba tratando de entender la simbiosis sentimental, el paradigma de los diversos cuerpos y la no reciprocidad. De nuevo una lágrima se le asomaba cuando caía alguna fotografía.



Allí estaba estanco y programando la secuencia de hechos, personas y lugares diferentes que debería ocupar para cumplir la serie de objetivos. Planeaba y se repetía:



No ser impermeable al presente.



No pedir a gritos que vuelva.



No dirigir los sueños hacia aquel lugar.



No recordarlos.



Después de unos días, sale a caminar, porque ya no le importa, porque todo ese asunto ya no tiene sentido, ya lo entendió.



Así pues, se besa con un par de mujeres, estudia, bebe con amigos, trabaja algunas horas a la semana. Y cuando al fin cree que lo está logrando, levanta su copa y dice:



Que fácil olvidan,



¿Cómo pueden?



¿Cómo hacen?
Que lindo te queda el sol en la cara, cuando cerras un ojo porque la luz te da cosquillas,


Que linda suena tu risa cuando es a causa de la mía,

Que lindo es besarte porque si y que me toques el pelo sin anticipar.

¿Por qué es que ahora te extraño si nunca te extrañe?

Ni siquiera me di una oportunidad, ni siquiera.

No me permití decirte adiós.

No me deje, no me deje.

Me arrepiento hasta los dientes del no decir.

De no morirme en tu espalda, de no robarte los labios un rato más.

Me arrepiento y lo sabes,

Así amas excusarte con la misma irresponsabilidad,

porque vos no tuviste culpa ,

Vos solo me dejaste ser…

Aún me voy a quedar con las ganas de admitirte…

“Yo quería que te quedaras por siempre”

Perdón, no supe decir.
Qué pensará Dios de nosotros dos. Cuando nos vea perplejos de deseo e inundados de preguntas. Qué pensará después de saber que te mentí constantemente, que le mentí y no llore, que me embriague cada noche y castigue mis pupilas en su nombre.


Qué cosas podrá decir después de descubrir que la razón de mi existir es vengarme de vos.

De vos, hermano inmaculado, que juntos festejamos cuando nos engañábamos. De vos, que sin gloria nos reíamos de las desgracias y la codicia. De vos, que si por mí fuera, te ahogaría en el mismo infierno; pero lamentablemente vos y yo compartimos el mismo Dios.

De vos y de ellos también, cuando abandonamos la misericordia y vestíamos de la lujosa apariencia. De vos, de mí y de sus estúpidas caretas.

Con qué dedo nos va a señalar al saber que perdimos todo tipo de virginidad, sin repetir y sin soplar: Que no siento pena. Que no siento culpa. Que no le tengo respeto. Pero que sí me pregunto…

¿Qué pensara de nosotros dos?

Y lo juro por Dios…que no lo sé. No lo sé.